miércoles, 2 de abril de 2008

entre ellas


Las miro desde lejos, emboscado tras el azul de mi silencio.
Ellas.
Algo se traen entre manos, algo esconden.
Algo se dicen a través de palabras y silencios, a través de cuentos y de arrullos, de naranjas, de hierbitas verdes, de estambres, de duendes y lloviznas.
En cuanto vuelvo la cara se hacen guiños cómplices. Se ríen.
Se tocan, se vuelven pececitos jugando en la tibieza.
Se trinan, se acunan, se contemplan.
Viven en un espacio solo de ellas, en donde a veces soy un invitado absorto. Asomarme es como entrar en una gota de ámbar.
Cuando estoy a punto de dormirme escucho el murmullo suave de sus risas, el breve aletear de un pajarito, sus palabras contándose secretos...
Algo se cantan y se cuentan.
Ellas.

domingo, 23 de marzo de 2008

letania

Río que me inhunda
llovizna apenas
espiral de agua

ven

suave cataclismo
luz que me ciega
muerte del silencio

ven

hambre de tu aroma
pan calientito
cálido refugio

ven

brújula constante
coro de grillos
mar entre mis manos

ven

brisa que refresca
rumor del tiempo
duda interminable

ven

íntima maestra
juez implacable
dulce curandera

ven

última pregunta
faro encendido
tibio laberinto

ven

límpida ventana
eterno asombro
pececito verde

ven

mango de manila
jardín de besos
viaje que no acaba

ven

mariposa blanca
mono pequeño
semillita tierna

ven

luna a medio día
sol de la noche
voz de lo callado

ven

fuego de mi fuego
alma de mi alma
vuelo de tu vuelo

ven

dueña de mi muerte
puñitos fieros
canto de la vida

ven

ven a ver el mundo
ven caracolito
ven que ya te espero

ven

miércoles, 12 de marzo de 2008

iluminacion


"¿Qué hay que no sea sagrado?"
(Tradición oral africana)

Es cierto: todo es Dios.
Nada que no lo sea.

Pero
es tu particular forma de ser Dios
la que amo.

domingo, 2 de marzo de 2008

Dia de baño


Hoy tocó...

miércoles, 20 de febrero de 2008

velar y revelar.


"Todo ser es capaz de desnudez" (André Gide)

Somos unos pocos los que en la calle la contemplamos. La gente, los coches pasan de largo sin alzar la vista.
Poco a poco esconde su brillo tras un suave velo de sombra. Es como si guardara silencio. Como si se sonrojara.
Se transforma. Se vuelve rojiza... o café. No sé. Ese color me resulta indefinible.
Color de luna eclipsada.
La miro. La miramos, porque a mi lado esta mi Otra y también mi Otra que la habita, diminuta.
Es extraño. Al velarse, se revela. Como cuando la ropa nos muestra la desnudez que oculta.
A veces la olvido, yo tan terrenal. Pero cuando se oculta... se muestra.
¿Es así? ¿Hace falta que la belleza se esconda para que la descubra?
El tiempo pasa, y ella, lentamente, se desprende de la sombra y se desnuda.

domingo, 17 de febrero de 2008

A la orilla


Debe medir unos cinco pasos de ancho, no más; y quizá diez o doce pasos de largo. Una portería de pie en un extremo y una caída en el otro.
Está a la mitad de una barranca.
A la orilla de la pequeñísima cancha, la barranca. Atrás de la portería, la barranca. Resultaría imposible jugar más de dos minutos sin que el balón cayera rebotando a la barranca.
Y sin embargo está allí, retando a todos los absurdos.

¿Quién la hizo? No lo sé. Pero cada vez que paso por allí, sonrío. Y agradezco.
Doy gracias a quien decidió que jugar vale la pena aún en las condiciones más insospechadas, a quien levanta la risa en el brevísimo lugar que le toca, a quien se atrevió a construirse un pequeño espacio de libertad aunque esté cercado de imposibles

domingo, 10 de febrero de 2008

la mensajera


Confirmándonos que el tiempo
sigue su rumbo y avanza,
pinta su alfombra violeta,
su vislumbre de esperanza.

Nos recuerda que hay un siempre,
un principio,
una mañana.

Anunciándonos la vida,
otra vez,

la jacaranda.

(Para C.)