martes, 20 de octubre de 2015

Inflamación

Días de reír juntos, de hacer películas, de ir al cine y emocionarnos; de que con total naturalidad, casi sin darse cuenta, su mano pequeña busca mi mano mientras caminamos por la calle. Y entonces, mientras compramos cualquier cosa en la tienda, la escucho hablar con mi Otra y decir en voz bajita, como para que yo no la oiga, con una sonrisa pequeña y los ojos brillantes: "Tengo papitis". Y yo guardo esa palabra como una oración, como un abracadabra, como un íntimo conjuro que por un rato lo puede todo.

sábado, 3 de octubre de 2015

Y si.

Con lo que a mí me gustan los puntos suspensivos, ese mínimo desfile de tres bichos, pero claro, depende siempre de la historia. No me gustan, en cambio, los signos de admiración, esos escandalosos, esos presumidos. Símbolos, signos, letras, manchitas en el papel ¿Y si enloquecieran? ¿Si al más le diera por copular con una eme? ¿Si el igual se creyera nueve por un rato? ¿Si fueran juntos a una orgía donde salpicaran asteriscos? ¿O si mejor la página en blanco, limpiecita, inmaculada, donde no hay nada, absolutamente nada que no pueda ser escrito?

martes, 29 de septiembre de 2015

Credo.

¿Que dónde está eso que llaman sagrado? ¿Dónde se oculta Dios cuando se oculta? ¿O es que es tímido y se avergüenza de tanto ritual, tanta gente piadosa, tanto incienso, tantas palabras? ¿Por qué juega a las escondidillas? ¡Uno, dos, tres por Dios que está detrás de la puerta! Lo sagrado, dice Dios (o digo yo, que es lo mismo) no quiso estar en las muchas misas solemnes, ni en los rosarios interminables, ni en el viacrucis de Iztapalapa ¡ni lo mande Yo! Lo sagrado está en el encuentro, en el mango de manila compartido, en el cansancio generoso, en el ombligo de la pequeña Otra. Y es que no creo en ese Dios enorme, barbado, masculino y con el ceño fruncido por toda la eternidad. No en ese siempre con mayúsculas, no en el que pide que se le sacrifique un hijo. Yo creo en el pequeño dios, el portátil, el de bolsillo. Al que me puedo comer como a un durazno, al que puedo besar como a unos labios, al que puedo consolar como a mi hija.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

James Salter (1925-2015)

Había olvidado escribirlo aquí, Otro. Hace unas semanas murió James Salter a los noventa años. Escribía como yo querría hacerlo, como jamás podré. Miraba el alma de las cosas y podía traducirla en palabras.

domingo, 20 de septiembre de 2015

La Cajonera

Cuando el teatro de títeres pierde esa línea que supuestamente separa lo infantil de lo que no lo es. Cuando los niños y los adultos nos divertimos y nos conmovemos por igual porque contemplamos algo bello y simple, algo que te toca sutilmente y se te queda dentro. La magia de los títeres y la extraña belleza de los objetos de Iker Vicente.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Eraclio Zepeda (1937-2015)

Lleno de palabras de todos los colores. Palabras que vuelan, que juegan, que ríen, que danzan. Palabras de tierra, de agua, de aire. Bello leerlo, pero sobre todo escucharlo. Nadie contaba cuentos y anécdotas como Eraclio, nadie. Sencillamente te quedabas colgado de su imaginación y de su voz.

miércoles, 9 de septiembre de 2015