sábado, 30 de octubre de 2010

Miguel


"A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero".

Hoy, hace cien años nació Miguel Hernandez, poeta de tierra.
Encarcelado durante la guerra civil, murió a los 31 años.

viernes, 22 de octubre de 2010

La Piel Fría.


"-Batís -lo interrumpí sin moverme- No son monstruos.
-¿Perdone?
Tardé mucho en repetirlo:
-No luchamos contra fieras, estoy seguro."

Parece una novela de aventuras o de terror. Y lo es. Pero también es mucho más. La novela de Sánchez Piñol me hace preguntas, me obliga a mirarme, me descoloca.

Dos hombres en una isla remota, asediados por hordas de seres extraños, anfibios, de piel húmeda y fría. Al principio es una guerra a muerte contra ese horror; luego, todo se transformará para uno de ellos.

¿Qué tan extraños son los extraños? ¿Cuándo dejan de serlo?
Si me atrevo a mirar de frente a la bestia, ¿sigue siéndolo? ¿No la he creado yo?
¿Qué tengo en común con aquello que me parece profundamente ajeno?
El vértigo de descubrir que yo también soy la bestia y que cada pregunta que hago acerca de ellos, los extraños, es también una pregunta que hago sobre mí.

"... Pero no disparó. ¿Por qué no disparó? Si solo eran bestias irracionales. ¿por qué no los matábamos sin contemplaciones? Creo que ni él mismo comprendía el alcance de esa renuncia. O quizá sí"

martes, 19 de octubre de 2010

El Ministerio del Dolor


"De todo lo que nos ha ocurrido se sale de tres maneras: como mejor persona, como peor persona o como Uros, con una bala en la sien. No sé cómo están las cosas conmigo, sólo sé que he logrado evitar la bala" (Ugresic)

¿Es la memoria un consuelo o una condena? ¿Un bálsamo o una herida?
¿Cómo se hace para vivir en un país que no es tu país, en una ciudad que no es tu ciudad, en una casa que no es tu casa, cuando tu verdadero país ya no existe y tu lengua materna fue rota en pedazos? ¿De dónde eres entonces? ¿Qué te queda? ¿Quién eres?
Esas son las preguntas a las que se enfrenta una maestra de literatura y sus alumnos. Viven en Amsterdam pero vienen de un país que dejó de existir a fuerza de guerra y de dolor. Son serbios, croatas, bosnios, macedonios... Todos llevan un país en ruinas a la espalda y "una bofetada invisible en el rostro".

Y yo, nuevamente me siento atraído por una historia y una cultura tan lejana y que gracias a Petroviç, a Paviç, a Stanisic, ahora a esta novela de Dubravka Ugresic se me hace próxima y querida.

"¿Y si el regreso era, en efecto, la muerte, quedarse era la derrota y sólo el instante de la partida era la única libertad real que nos había sido dada?"

domingo, 3 de octubre de 2010

El poema.


Volví a casa después de tres días fuera. Sediento de ella.
Nos abrazamos, me contó lo que había hecho en esos días, reímos.
Estaba contenta.
Y entonces, mientras nos abrazábamos por vigésima vez y yo enterraba la nariz en su cuello para respirarla, la Pequeña Otra dijo: "Te amo papá".

No diré nada más.

martes, 28 de septiembre de 2010

Un personaje misterioso


Desde hace algunos días, aparece por casa un misterioso personaje.
Así como llega, se va.

Le gusta mirarse en los espejos y hacer caras extrañas. Disfruta cerrando las puertas.
Usa un calzoncito entrenador en la cabeza.
El nombre con que él mismo se bautizó es tan misterioso como él.

Logré tomarle una foto, Otro, para confirmar lo que digo.
Te advierto que la imagen puede perturbarte.

Es él: "El Tuco Sanayo"

viernes, 3 de septiembre de 2010

Con destino desconocido


"La muerte de un hijo tal vez pueda llegar a aceptarse, el amor por un hijo no se supera nunca (...) ¿Cómo conformarte con un meteorito que te ha caído encima?"
(Maya Rasker)

Con miedo, abro el libro y sigo leyendo.
Es como caminar sobre un lago congelado mientras la temperatura sube poco a poco.

¿Por qué extraños caminos llega un libro a nuestras manos?
Me regalaron este libro: "Con destino desconocido" de Maya Rasker, en una librería. Lo regalaban para no destruirlo. Nada sabía de él. Lo elegí solo por la editorial.

Y hoy temo leerlo y no puedo dejar de hacerlo.
Porque nombra mis temores más profundos (¿Cómo es que alguien se atreve a escribir ésto?), aquellos que no me atrevo a imaginar:
La maravilla y el milagro de ser padres, pero también la carga y la condena.
La muerte de un hijo.
La compañera que un día, sin más, desaparece.
El vacío blanco y aterrador.

Abro el libro y sigo leyendo, a pesar del miedo.
Estoy en el centro de un lago congelado, y entonces... oigo que bajo mis pies el hielo cruje.

domingo, 29 de agosto de 2010

Amigas


Es simplemente, la rana. A veces, Doña Rana.
Un títere de mano hecho de toalla. Un poco grande. No siempre huele bien.

Desde hace meses es amiga, cómplice y antagonista de mi hija. La Pequeña Otra pregunta por ella en cuanto despierta de la siesta y al volver de la guardería.
La empuja, la acaricia para que duerma, le da de comer moscas, le cuenta cuentos, la abraza y discute; sobre todo eso: discuten interminablemente.
Si la rana dice que algo es bonito, la Pequeña responde que es feo. Si la rana dice que algo es hermoso, La Pequeña responde que es apestoso. Así todo el día.

"Qué se ponga la rana papá", pide, reclama, ordena la Pequeña Otra.
Y entonces, Otro, yo dejo de ser papá y pareja, dejo de ser profesor y terapeuta, dejo de ser esto que soy: ¡Fum! Ya no estoy, desaparezco... y me convierto en la rana.

Croac croac... croac croac.