domingo, 21 de julio de 2019

Felices los normales

Felices los normales, esos seres extraños,
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

(Roberto Fernández Retamar)

Roberto Fernández Retamar (1930-2019)


Poeta de una transparencia conmovedora, de lo sencillo. Mirada que te hacía mirar lo cotidiano con su magia escondida. Gracias, poeta.

domingo, 5 de mayo de 2019

Alejandro Unikel (1938-2019)


Alejandro solía decir que pedía al Misterio vivir con plenitud la alegría y con dignidad el sufrimiento. Y así vivió.

domingo, 21 de abril de 2019

La canción de los vivos y los muertos.

Un niño de 13 que cuida a su hermana como si fuera su hija. Una madre incapaz de cuidar a nadie. Unos abuelos. Un fantasma en busca de una historia. Un viaje en carretera. El espeluznante pasado. Con esos elementos Jesmyn Ward crea una novela al mismo tiempo hermosa y brutal acerca de la discriminación, la muerte y los lazos que nos unen. Dulce, amarga, intensa. Con una prosa que empieza límpida y discreta y poco a poco se convierte en una fiesta de lenguaje.  Imposible de olvidar.

18

18 años después, si tú no bailas conmigo prefiero no bailar.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Amos Oz (1939-2018)

Hace pocos años, Carolina mi amiga me regaló un libro. "Desde que lo empecé a leer supe que era para ti -me dijo-. Es tuyo. Hay unas páginas que están escritas como para ti". Me las mostró, eran unas pocas páginas. En ellas se narraba el encuentro de unos soldados israelíes con una prostituta portuguesa llamada María. Ella siente especial ternura por uno de esos jóvenes soldados, el que parece más tímido. En esas pocas páginas se cuenta esa experiencia y la opinión del padre y de la madre de aquel joven soldado. Mientras leía los últimos párrafos no dejaba de llorar. Tiempo después leí esas mismas páginas a una amiga, y de nuevo terminé llorando. Aún hoy, no puedo leerlas sin sentir un nudo en la garganta. Pocas páginas me han conmovido tanto. Ni siquiera sé explicar por qué. Las escribió Amos Oz en su bella y extraña novela El Mismo Mar, sin duda una de mis favoritas.
Hoy murió este entrañable escritor israelí. Sus novelas son un canto a lo humano y una constante rebeldía contra toda forma de fanatismo.
Gracias maestro.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Cincuenta

¿A dónde quedó lo que iba a ser, lo que me dije? / ¿Cuántos yos que pude ser nomás no fueron? / ¿Hasta qué nube llegarán mis promesas no cumplidas? / ¿Qué se hace con las plumas de las alas desplumadas? / ¿Por qué ya nunca nunca digo siempre? / ¿Qué fue de la verdad que nunca vino? / ¿Cómo es que la belleza todavía? / ¿Cómo es que el fuego, la noche y el silencio? / ¿Es el misterio que me abraza o yo lo abrazo? / Hay otras mil preguntas que me nacen / pero sólo tú y tú son la respuesta.