martes, 28 de febrero de 2012
Buena memoria
-Papá, mi gato Nunquita se acuerda de todo lo que jugamos ayer.
-¿Si? ¿De todo?
-Si. Es que es muy acordoso y muy recuerdoso.
sábado, 25 de febrero de 2012
y de repente...
miércoles, 22 de febrero de 2012
50
lunes, 6 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
De sus palabras
Te comparto algo de las palabras de Wislawa, Otro. Sirven pal frío.
Vietnam
Mujer, ¿cómo te llamas? -No sé.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? -No sé.
¿Por qué cavaste esta madriguera? -No sé.
¿Desde cuándo te escondes? -No sé.
¿Por qué me mordiste el dedo cordial? -No sé.
¿Sabes que no te vamos a hacer nada? -No sé.
¿A favor de quién estás? -No sé.
Estamos en guerra, tienes que elegir. -No sé.
¿Existe todavía tu aldea? -No sé.
¿Éstos son tus hijos? -Sí.
Y de su hermoso discurso al recibir el Nobel en 1996:
"Por lo anterior, estimo altamente estas dos pequeñas palabras: no sé. Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo. Nos agrandan la vida hasta una dimensión que no cabe en nosotros mismos y hasta el tamaño en el que está suspendida nuestra Tierra diminuta”.
Vietnam
Mujer, ¿cómo te llamas? -No sé.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? -No sé.
¿Por qué cavaste esta madriguera? -No sé.
¿Desde cuándo te escondes? -No sé.
¿Por qué me mordiste el dedo cordial? -No sé.
¿Sabes que no te vamos a hacer nada? -No sé.
¿A favor de quién estás? -No sé.
Estamos en guerra, tienes que elegir. -No sé.
¿Existe todavía tu aldea? -No sé.
¿Éstos son tus hijos? -Sí.
Y de su hermoso discurso al recibir el Nobel en 1996:
"Por lo anterior, estimo altamente estas dos pequeñas palabras: no sé. Pequeñas, pero dotadas de alas para el vuelo. Nos agrandan la vida hasta una dimensión que no cabe en nosotros mismos y hasta el tamaño en el que está suspendida nuestra Tierra diminuta”.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Wislawa
"Enseño a callar
en todos los idiomas
con un método contemplativo:
del cielo estrellado,
las mandíbulas del sinantropus,
el salto del grillo,
las uñas del recién nacido,
el plancton,
el copo de nieve".
Tu palabra Wislawa.
Limpia, luminosa, sencilla.
Tu poesía que parece tan simple y que de pronto, tras la esquina me deja desnudo y tiritando.
Tu mirada -porque la poesía es, sobre todo, una forma de mirar- que alumbra lo pequeño y lo santifica.
Hoy, a sus ochenta y ocho años y en su Polonia, murió Wislawa Szymborska.
Y yo extrañaré su modo de mirar.
"Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien completamente diferente".
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