martes, 6 de agosto de 2019

Toni Morrison (1931-2019)


Lo primero que leí de ella me conmovió. Era la historia de una niña negra que sueña con tener los ojos azules de su barbie. Contó como nadie historias sobre el racismo en su país con un lenguaje poderoso y bellísimo. Sus novelas duelen e iluminan, se clavan en la conciencia. Fue la primera mujer afroamericana en ganar el Nobel. Hay que leerla.

sábado, 3 de agosto de 2019

Mandíbula.


Parece, al inicio, un buen thriller. La chica adolescente que despierta atada, en una cabaña, secuestrada por su maestra de una escuela del Opus. Pero es mucho más. Una mirada aguda sobre lo femenino, sobre el amor-odio que puede surgir entre dos chicas, ese deseo de devorarse, de ser una. la imaginación llevada hasta la orilla de la locura, los rituales secretos del aterrador dios blanco, y esa oscuridad llena de vida que se despierta cuando se deja de ser niña. El lenguaje de Mónica Ojeda es osado, poético, extraño.

Tierra firme. Jan Hendrix.


Un artista es, primero, una mirada. Y su mirada se contagia, te invita a ver la realidad, por un ratito, como el o ella la ve. Jan Hendrix logra eso: mira, me dice, vuelve a mirar eso que sueles no ver, mira cuánta belleza escondida. Entonces miro y me asombro, me conmuevo. Sutil, paciente, profundo.  Al salir del museo mis ojos están llenos de hojas.

La uruguaya


Esa alegría silenciosa de beberte una novela, de reír y preocuparte y entristecerte por lo que le sucede a ese otro hecho de letras. El poder del sexo, o más bien, del deseo, de lo que aún no, de lo que podría ser, de lo que está a punto pero... eso que nos ilumina, lo que nos vuelve idiotas. Breve, divertida, bella novela de Pedro Mairal

domingo, 21 de julio de 2019

Felices los normales

Felices los normales, esos seres extraños,
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

(Roberto Fernández Retamar)

Roberto Fernández Retamar (1930-2019)


Poeta de una transparencia conmovedora, de lo sencillo. Mirada que te hacía mirar lo cotidiano con su magia escondida. Gracias, poeta.

domingo, 5 de mayo de 2019

Alejandro Unikel (1938-2019)


Alejandro solía decir que pedía al Misterio vivir con plenitud la alegría y con dignidad el sufrimiento. Y así vivió.