sábado, 28 de enero de 2017

Comisión de las Lágrimas

De nuevo Lobo Antunes. Su novela allí esperando, pero siempre da un poco de miedo acercarse, porque es arduo, porque una vez que entras no hay modo de salir, y sabes que será difícil, que te perderás, que por momentos estarás a oscuras. Vuelvo a Lobo Antunes a pesar de todo, y es, como siempre, maravilloso. En sus novelas, el dolor, la locura, la violencia, la soledad, lo más crudo de lo humano. Y su forma que es un laberinto de voces, de tiempos, de historias, de personajes entrelazados a la voz principal (si es que la hay) de una chica esquizofrénica que cuenta de su familia en Ángola y en Lisboa. Salgo de la novela como de una pesadilla, con los ojos impregnados de imágenes y el alma de voces. Salgo y vuelvo a respirar.