
"La muerte de un hijo tal vez pueda llegar a aceptarse, el amor por un hijo no se supera nunca (...) ¿Cómo conformarte con un meteorito que te ha caído encima?"
(Maya Rasker)
Con miedo, abro el libro y sigo leyendo.
Es como caminar sobre un lago congelado mientras la temperatura sube poco a poco.
¿Por qué extraños caminos llega un libro a nuestras manos?
Me regalaron este libro: "Con destino desconocido" de Maya Rasker, en una librería. Lo regalaban para no destruirlo. Nada sabía de él. Lo elegí solo por la editorial.
Y hoy temo leerlo y no puedo dejar de hacerlo.
Porque nombra mis temores más profundos (¿Cómo es que alguien se atreve a escribir ésto?), aquellos que no me atrevo a imaginar:
La maravilla y el milagro de ser padres, pero también la carga y la condena.
La muerte de un hijo.
La compañera que un día, sin más, desaparece.
El vacío blanco y aterrador.
Abro el libro y sigo leyendo, a pesar del miedo.
Estoy en el centro de un lago congelado, y entonces... oigo que bajo mis pies el hielo cruje.