lunes, 3 de agosto de 2015

la línea.

Dos de agosto del 2015. Hay una línea entre el deseo y el miedo. A veces insuperable. A mí me pasa. La pequeña Otra estaba ante esa línea. El llamado del agua y el miedo al agua, o más bien a hundirse en el agua. Poco a poco, fue intentando, atreviéndose. A veces se aferraba a mí con fuerza. ¡Parecía tan lejano! De pronto, reúne el valor necesario (hace falta muchísimo) y sin llanta ni flotadores atraviesa la línea y nada sus primeros metros. Sonríe, asombrada de su propia valentía, de su propio logro. Y le entra un hambre insaciable de seguir nadando. Y sigue, flaquísima y hermosa, conquistando un nuevo elemento, cada vez más acuática, cada vez más sirena.

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