domingo, 1 de febrero de 2009

Ofrenda tercera


La pequeña Otra se adentra poco a poco en el asombroso mundo de los sabores.
Primero, la leche de mamá que sigue siendo su favorita. Luego, la avena, la zanahoria, el chayote, la pera, la manzana, el chicozapote, el mango, la dura corteza del bolillo, sus propios pies...

Todas estas posibilidades que apenas empiezan.
Desde esa nueva experiencia, las siguientes palabras...

Que sea en tu boca y para tu boca
el agua limpia y fresca en la mañana
el solidario pan recién horneado
la risa como un bálsamo de vida

no la Gran Verdad, sí la pequeña
palabras que defiendan al más débil
preguntas que construyan laberintos
y el vino
y los mangos
y los besos

un basta que se oponga a la injusticia
un no ante cualquier modo de dominio
un tú que sea el inicio de un nosotros
y más besos aún
y besos
y más besos

3 comentarios:

Annabel dijo...

Como siempre que nos hablas de tu hija me dejas sin palabras. Y maravillada.

Un besito, desde mi instinto maternal, para tu preciosísimo bebé.

nada dijo...

el solidario pan recién horneado // un tú que sea el inicio de un nosotros, reino de los pronombres enlazados, cuánto octavio paz junto!! me gusta. Saludos, por antunes me atreví a comentar.

Lasinverso dijo...

Esa boca que abraza los sabores del mundo. Eres un padre lindo. un beso.